Barranco de Badajoz

Barranco de Badajoz



El barranco es un afluente del Barranco del Agua, situándose en el extremo meridional del Valle. Nace a 1 852 metros sobre el nivel del mar, en la Cordillera Dorsal de la isla, en las proximidades de la cima de Izaña, y desemboca en el Barranco del Agua a 152 metros sobre el nivel del mar, en la zona conocida como Los Llanos. Recorre casi diez kilómetros, recibiendo el aporte de numerosos barranquillos que descienden de la Ladera de Güímar.

Durante parte del trayecto del barranco, éste se convierte en auténtico cañón, con paredes verticales a ambos lados. La parte superior del cauce se encuentra dentro de los espacios naturales protegidos del Parque Natural de la Corona Forestal y del Paisaje Protegido de las Siete Lomas.

Adosado a La Ladera es uno de los barrancos más impresionantes de Tenerife. Presenta una importante vegetación de monte-verde, pinar y frutales. Cerca de su comienzo, en la Fuga de Siete Frailes, se encuentra la Cueva del Cañizo, construida por los guanches, aborígenes de la isla.

Cueva del Cañizo.

El vestigio prehistórico más significativo que se encuentra en esta zona, demostrando así la actividad aborigen del Barranco de Badajoz, es la Cueva del Cañizo; está a 100 m de altura, apróximadamente, a la mitad del camino y en la pared izquierda del barranco.


La cueva debe su nombre a las doce varas de madera de sabina, que se hallan colocadas en el techo de la misma; y se pueden ver desde el cauce del barranco. Además, varias momias guanches han sido encontradas aquí. El lugar era una zona de enterramiento aborigen y, en la actualidad, un importante lugar en yacimientos arqueológicos.