Montañas del paisaje costero

El litoral del Valle de Güímar, que abarca la costa de Güímar, Arafo y Candelaria, desde sus escarpes laterales de La Ladera —al sur- y Chafa —al norte-, cuenta con una enorme variedad de accidentes y edificios geográficos (deltas de barrancos, caletas y playas, acantilados, maretas, plataformas de abrasión marina, etc). En la parte media-baja del valle abundan llanos con una tenue inclinación hacia el mar. Sin embargo, se detectan importantes promontorios volcánicos caracterizados por elevaciones en el terreno en forma de conos de cenizas y escorias volcánicas, a los que a veces hay asociados malpaíses. En especial destaca la. Montaña Grande y su Malpaís. Además de hay otras tantas que jalonan el paisaje y plataforma costera. Esta peculiaridad hace que se evidenciendos alineamientos: dos grupos de conos volcánicos que están relacionados con dos líneas de debilidad, grietas en la corteza terrestre, por donde, según varias pulsiones y momentos, se expulsaron emisiones magmáticas y quebraron el equilibrio topográfico. No obstante, algunos de esos edificios están muy afectados por la intervención humana (cráteres convertidos en aljibes, conos alterados por la extracción de material, etc.). Una primera grieta de debilidad o fisura cortical es la línea NE-SW, de 1,5 km, que conecta Montaña Grande, Montaña del Corral (127 m) y Montaña de los Guirres; éste último en realidad está constituido por tres conos volcánicos adosados unos a otros (dos de idéntica altura, 186 in y un tercero de 171). La segunda fisura con una orientación E-W, alinea Montaña de la Mar, cono erosionado por el efecto marino y eólico que le ha valido otro nombre. Media Montaña (de 56 m), las Morras del Corcho, la. Montaña Grande y la Montaña de Ajerjo, pequeño montículo de 115 m. Finalmente resulta muy significativo que Montaña Grande sea la "cruceta", pues es el único edificio que comparte ambas líneas, y es el más alto de la costa. No se descarta que frente a la costa arafera, bajo el mar, exista algún punto volcánico que en su tiempo emitió magma y forma parte de una de las líneas de debilidad antes descritas.