El Malpaís de Güímar

El Malpaís de Güímar, tiene una superficie de unos 5 km2, y se enmarca en un triángulo cuyos ángulos son El Puertito, El Socorro y Montarla Grande. Su litoral recorre 2,5 km y su máxima altura es de 277 m. Este paraje de la plataforma costera del Valle de Güímar representa un especial patrimonio por su potencial paisajístico y natural, así como por aspectos geológicos. Esta importancia se encuadra bajo la figura legal de protección-conservación de la Reserva Natural Especial del Malpaís de Güímar.

En este enorme manto volcánico destacan diversos tipos de coladas lávicas, encontrándose desde las más caóticas y angulosas (aa) hasta las más globulosas o planas (cordadas o pahoehoe). Hay dos elementos que a todas luces singularizan este espacio: las bombas y los tubos volcánicos. Las primeras tienen que ver con acciones aéreas. Estas están distribuidas por doquier, con su forma ovoide o redondeada, presentan volutas o girones aerodinámicos, en el momento en que fueron expulsadas durante la explosión volcánica. Ahora bien, las más grandes, que ruedan ladera abajo y no quedan impactadas en el suelo, adquieren grandes tamaños, de hasta más de 5 o 6 m3. Los segundos, los tubos volcánicos, que ver con procesos subterráneos, se forman por el desigual enfriamiento de la lava, de manera que la del subsuelo es más fluida y rápida en su transcurrir, y la de la superficie, en contacto con el oxígeno, más lenta. Cuando alguno de estos tubos se derrumba, por procesos erosivos, queda expuesto su interior y abierta una entrada. En Canarias se llama jamen al acceso de un tubo volcánico, se trata fundamentalmente de un desplome de la techumbre que descubre el interior de tales cavernas volcánicas. De los tubos volcánicos que existen en el Malpaís el más destacable es el de Cueva Honda o Cueva de los Burros, la cual mide m.ás de 150 m. de longitud y llega hasta los 7 m de altura.