El municipio de Güímar


El Municipio de Güímar

Imagina un lugar en el que las olas rompen en un mar de lava; un paisaje ​con escarpados barrancos en los que se esconde una cueva con “mil momias” que nadie ha conseguido volver a encontrar;  un valle con un volcán cubierto de nieve que observa siglos de historia, pirámides y la playa en la que apareció la milagrosa imagen de la patrona de Canarias. ¿Sabías que aquí estaba la segunda maravilla de Tenerife, la cascada gigante que los científicos europeos visitaban en su camino a las Indias?

Esto y mucho más es Güímar, un municipio del sureste de Tenerife con leyendas y tradiciones únicas y con un gran patrimonio natural, histórico y cultural por descubrir.

 


Orografía

Güímar está situado en un valle o depresión que, de acuerdo con la mayoría de los geólogos, es producto de un derrumbe de material volcánico al mar. Este valle fue creado por el desplazamiento de una enorme masa de materia volcánica que cae el mar, sumergiéndose a profundidades de dos mil metros.

Tras el desprendimiento, el valle comenzó a ser rellenado por el producto de la erosión de las cumbres. ​ En la zona costera del valle se distingue perfectamente la erupción volcánica que conforma el Malpaís de Güímar, una Reserva Natural Especial formada por un gran cono volcánico y el campo de lavas asociado, que discurre en forma de abanico hasta el mar. La formación se completa con una línea de arrastre de arenas procedentes de las playas del Socorro por efecto de los constantes vientos alisios.

Las costas

La costa es muy escarpada, producto de la erosión del mar en las sucesivas corriente de lavas que han ido llegando al océano: esta tónica sólo se rompe en la desembocadura de los grandes barrancos, sitios en los que la costa está formada por el amontonamiento de los cantos rodados que el agua de los barrancos ha trasladado desde las cumbres de la isla; las costas pedregosas son los Callaos del Socorro y los de la Bajas (El Puertito). En menor medida existen callaos en la desembocadura del barranco de Herques y en otros barrancos menores.


Hidrología

Güímar está surcada por profundos barrancos cuyos cauces penetran en la profundidad de la isla dejando ver sus tempranas formaciones geológicas; en su interior, a la vera de sus desfiladeros, se excavan galerías que nutren de agua a la población para su consumo y el de la agricultura. Los principales barrancos son el de Herques, el de El Escobonal, el de Badajoz o Chamoco, el del Agua o del Río y el de la Fajana o la Hoya.

Cuando los castellanos conquistaron Tenerife en 1496, los más importantes barrancos de Güímar tenían agua en sus cauces; estas escorrentías duraron hasta el final del siglo XVIII, años en las que se secaron por efecto de las erupciones volcánicas. La última erupción de Güímar ocurrió en el año 1705. La lava se derramó siguiendo el barranco de Arafo, desde la caldera de Pedro Gil hasta las proximidades del mar.


Comarca de Agache

Agache es una comarca que ocupa la mitad meridional del municipio, y tradicionalmente ha mantenido ciertas peculiaridades que lo diferencian del sector del Valle de Güímar, donde se ubica el casco municipal.  La zona se divide en las medianías y el litoral.

Agache cuenta con los núcleos urbanos de Pájara, La Medida, El Escobonal, entre otros, en las medianías. Y con El Tablado, Punta Prieta, la Caleta, Santa Lucía, entre otros, en el litoral. Cuenta, en conjunto,  con aproximadamente 2000 habitantes. 

La orografía de sus montes es diferente a la del Valle de Güímar. Aunque la pendiente no es muy elevada, nacen numerosos barrancos que caracterizan el teritorio, fragmentado por éstos.  Algunos de éstos son  el Archifira, Guaco, Amorín, Frías, etc, además del ya mencionado de Erques, que separa los municipios de Güímar y Fasnia.